¿Qué condiciona mi relación con la comida?

El otro día una cliente me hacía la siguiente pregunta en la consulta:

“¿ Qué condiciona mi relación con la comida?” 

Hay mucho que decir al respecto, la respuesta sería muy amplia y requiere de un conocimiento específico según cada persona. Aún así,  voy a responder de modo genérico, teniendo en cuenta que sería importante indagar luego en cada caso particular.

Podríamos decir que no sabemos exactamente cómo afectan los alimentos en nuestros cuerpos (físico, emocional y mental) ni la repercusión que tienen a largo plazo en nuestra salud integral. Con esto quiero decir que si a tu cuerpo físico no lo alimentas como debieras, esto dará lugar a un desequilibrio que puede afectar a los otros dos, repercutiendo en nuestra relación con la comida.

Yo soy partidaria del “mindful eating” (comer conscientemente) No sólo somos lo que comemos de forma rutinaria, sino también cómo comemos: sin disfrutar del momento, engullendo sin pensar siquiera lo que comemos. Yo te propongo “comer conscientemente” algo que puedes conseguir haciendo lo siguiente:

” Come lo que quieras, pero sólo si tienes hambre. Come despacio, saboreando lo que comes  y detente cuando estés llena”

En multitud de ocasiones no comemos para alimentarnos, sino para calmar ciertas situaciones, como en los siguientes ejemplos:

  • A veces, sobre todo si nos sentimos irritadas o estresadas, queremos masticar nuestras frustraciones. Nuestro cuerpo no está pidiendo comida, pero nos tensa la boca en un intento de aliviar la ansiedad. A esto se le llama “hambre dental”
  • En ocasiones vemos u olemos algo que se sentimos delicioso y la boca empieza a salivar sólo de pensar en comerlo. Deseamos probar la comida, pero realmente no tenemos hambre. Esto es “boca hambre”
  • Miramos el reloj  y creemos que tenemos que comer, aún cuando no tenemos hambre. A esto se le conoce como “hambre mental”
  • Puede que sintamos un dolor y un vacío en nuestro corazón debido a las necesidades emocionales y/o espirituales insatisfechas. En lugar de reconocer nuestros sentimientos y trabajar a través de nuestros problemas, tratamos de llenar ese vacío con la comida. También en ocasiones tratamos de usar la comida para apartar nuestros sentimientos hacia abajo. Esta es la conocida como “hambre emocional”

Como puedes ver, el diseño del hambre física y la plenitud es a menudo eclipsado por otras señales del cuerpo como los hábitos,emociones y necesidades. Identificar y tratar con ellos adecuadamente es un gran paso en el descubrimiento de nuestra hambre física. Aprender a comer de manera intuitiva y satisfacer las verdaderas necesidades físicas de tu cuerpo para que aportes el alimento que cubran esas necesidades te ayudará a alcanzar naturalmente el peso saludable para un cuerpo sano.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s