Una buena educación alimentaria

Nuestro cuerpo es mucho más inteligente que cualquier dieta, por lo que tenemos que ESCUCHARLO, ya que él siempre nos va a indicar lo que necesita en cada momento.

La buena noticia es que todos podemos aprender a hacerlo. Para ello, te propongo cuatro nuevos hábitos que nos ayudarán a cambiar nuestra forma de alimentarnos:

1. COME SÓLO CUANDO TENGAS HAMBRE.

Si obligamos a nuestro cuerpo a pasar hambre con una dieta restrictiva, éste reaccionará almacenando la comida en forma de grasa a modo de supervivencia.

No te resistas y come cuando realmente tengas hambre, que no sea un hambre emocional. Esta es la que aparece de repente, aquella que sentimos cuando estamos tranquilamente por ejemplo leyendo y te entran unas ganas tremendas de picotear. Esto no es hambre real, el hambre real aparece poco a poco y es ésta la que tenemos que atender.

2. COME LO QUE QUIERAS, NO LO QUE CREES QUE DEBES COMER.

Siempre que tengas verdadera hambre, disfruta, disfruta y disfruta. No te RESISTAS. Si el cuerpo te pide un alimento no es porque sí, te está indicando que necesita equilibrar algo, que puede estar en exceso o en carencia: un sabor, un color, una textura, un nutriente, una emoción.

Analiza el tipo de alimento que te apetece y descubrirás lo que tu cuerpo necesita.

3. COME CONSCIENTEMENTE.

¿Disfrutas cuándo comes, o solamente engulles? Mastica despacio, disfruta con cada bocado que te llevas a la boca, saborea la comida, fíjate en su textura y en la sensación que te produce lo que comes.

La alimentación consciente no sólo es comer despacio, sino estar concentrado en lo que comes y nada más. No vale comer delante de la televisión, o del ordenador, o de pie en la cocina, en el bar…se trata de saborear lo que vas a hacer. Es como una meditación: si nos distraemos comeremos mucho más y no atenderemos a las señales de nuestro cuerpo.

4.CUANDO SIENTAS QUE ESTÁS LLENO PARA DE COMER.

Esto es muy importante. En el momento que notes que estás lleno, PARA. No importa que tengas comida en el plato, no pasa nada por dejar el plato lleno. Cuando vuelvas a tener hambre, vuelve a comer.

No lo olvides:

Si tienes hambre COME, sólo aquello que realmente QUIERAS comer, no lo que creas o debas, come de forma CONSCIENTE, disfruta de cada bocado y cuando sospechas que estás lleno PARA.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s